POEMAS SALTEADOS
MUCHACHA CUASI ASIATICA
Abrazo el pecado, muchacha
desnudo sobre las sabanas, siento.
Debajo: a veces estremeces
tu bandana contra mi morado.
Acojo tus quejidos: Íntegros en mis brazos,
se escapan más allá de las cortinas.
Es nuestro tiempo un muro
que obsesiona el ritmo.
A solas
revisaras tu espacio
mientras el agua cae sobre ti,
buscándome.
Pero solo eres una luna
que conmueve en primavera.
ANOTACIONES
La seguridad del lenguaje
por elección observar
las distancias singularidades de la idea
el tiempo como una sonatina
cantada en
cada una de sus notas
evitar la cuita un cambio único
en su significado evocar ese aire
tonto que nos ignora.
La inseguridad del lenguaje convertido
en idioma
argumentar una y otra
acentuación del vértigo.
A AUDRE LORDE
…and your night comes down upon me
like a nurturing rain.
Abrazaría en mi espacio las notas ahogadas
desafinas mis sentidos, eres una picada de mosquito
insolente, áspera en mi codo.
Pero mi mano busca dentro de ti, donde acomodare
mis hijos en ese vientre, oscuro y húmedo lugar
para atrofiar mi espacio, busco un lugar ahí
donde poner mi cabeza, tus senos ya fueron…
adolorida cambiaste el ritmo, la marcha de las caderas
las manchas de hollín en mi mano libre dibujan arabescos
en tu espalda: and your night comes down upon me
like a nurturing rain.
UNA ORACION PARA UN DIFUNTO
De Leon Bloy recuerdo su temor por el pecado,
la limpidez, del pecado solo el placer por lo
innombrable.
Lo que descubro de mí en todos los rincones
me trae sueños
ya olvidados, la niñez y la
adolescencia
bajo una especie de proceso de iluminación.
No he escrito un solo poema que parezca un
poema
pero he pecado de tanto en tanto
que recuerdo el hambre de Leon Bloy
y sus manos asustadizas limpiando las lagrimas
del rostro de su esposa difunta.