viernes, 17 de enero de 2014

POEMAS DE UN PAJARO ODIOSO QUE CHILLA A PLENA MADRUGADA




I

A pura voz cuantos cambios para un cambio,
que otra estructura o análisis
si construimos, sí, si construimos, no,
borramos por veces y tramos
entonces: teníamos cuerpo de animales fálicos
cuellos de escultura

Vectoriales, escogimos nuevas palabras
al bailar otra vez sobre la  herrumbre
y ellas tenían un olor concurrente
que salpicaba en los espacios para hacernos
saltar un tramo más adelante, hacia atrás.

II

Huesos y herrumbre el alma de los muertos.

Cuantas veces se es necesario en una calle en Marianao
por cuantos pasos se altera la respiración,
recovecos incandescentes
si hubiese otro sitio en el mundo, apoyarías tu cabeza.

A bostezos podemos esperar
la acumulación que dilata los secretos
y con cierta gracia, sí, con no pocas anotaciones
podríamos ser útiles en Tombuctú
cualquier voz podría acumularnos el socorro
y los golpes en la cara que antes le han dado al otro
que ya una vez murió, por allá.

Con tiempo, una lupa 
lo incesante, el pensamiento, a dudas solas
y poco pan, contar y una sin otra, contar
como un juego que no se deja construir

Los ves venir vestidos de casacas
y perderse otra vez entre las ruinas,
sino has podido observar, no es importante
ese ritmo con que se nos escapa el alcatraz.

III

Cuiticuiticuiti, Cuiticuiticuiticuiti, parasito,
a perrazo limpio lo vimos escapar
y no era una boca o un sueño
cuiticuiticuiticuiti dicen que son las glándulas
las que modulan el chillido
y no sé de dónde o como se genera
un frio que a oscuras empaña la niebla
con un arco de luz, cuiti cuiti cuiti cuiti.

IV
Si de bahía te vistes serás océano
no calma, ni fábula,
fábula, ni calma, o calma si fabula
de cualquier color
sostuve un nacimiento entre mis manos,
muchas muertes en mi cabeza

Pude hallar reposo solo en la ajena
cuando a media madrugada me dejaba dormir
montaña arriba, dimensionado y rotar
rotar las partes.
Sí, vestido de bahía me he dejado:
no calma, ni fábula, bahía, sí.

V

Fuiste a construir el vacío
lejos de la casa, inconclusa la habitación
tan solo espacio, estuve escuchando
a medias el color, el disparate
aun así tan lejos el vacío y el espacio

y venían todos extranjeros
quietos mirando la pieza. Por que
tanto barullo, aun así tan lejos en el vacío
Y para el espacio, cuitas,
si te tratan como un dios
pobres de sus manos en la habitación.
No hago ruido,
solo este olor para que no invada el espacio.


VI

Me he colgado de más de un seno
y una caja, si me dejaran quieto en el candor iría.
Que blanco es reclamar sin tanta culpa,
manos tengo que sostienen discretas.
Carne para mis perros,
no me gritan carecen de valor para espantarse
tantas things se comprimen en mi caja.
A voz viva espanta la melodía,
a viva voz.


VII
Cuiticuiticuiti y no descansa
Cuiticuiticuiti y avanza sobre las imágenes
Que todos construyeron y las de los que no
Cuiticuiticuiti y su sombra no se descubre.
Po un po un po dos
Mar, a cuesta y sobra sal, olores
de brisa y alga, en la ropa cangrejos.
Cuiticuiticuiti está oscuro después de la vela.

VIII

Alineada la cintura y creo haber visto
un poco más, no me atrevo a decir por mí.
Breve transmuto mi espacio,
Acolchonado el aire que respira,
esa cintura  y esas piernas, creo haber visto
de menos: contra luz y polvo, la maldad.

IX

No tengo en mis manos cristales,
son espejitos. Si acaso: Nula la transparencia
y el pie que deslizo con malicia,
huracanada mi sangre se comprime,
un golpe de suerte, distante.

Negro este cuchillo que te mata,
si puedes dejémoslo escurrir
no hay desesperación para la entrega,
siempre te podrás marchar.

X

Azúcar Candy, azúcar Candy, Azúcar Candy, azúcar Candy,
Azúcar Candy, azúcar Candy,
Azúcar Candy, azúcar Candy,
Azúcar Candy, azúcar Candy,
Azúcar Candy, azúcar Candy,
Azúcar Candy, azúcar Candy, Azúcar Candy, azúcar Candy,
y una cama para posar mis huesos. Ojitos de santa Lucía.

XI

Por la voz que baja, fragata.
de cuencas de arroyo un pez parvulario
No sonrías, con tanta risa
pierde uno hasta el olfato y tanto
mani, tanto, mani y tanta risa.
Por la voz que sube, fragata.

XII

Tanto siglo y tanto,
Iremos, somos viejos para esta edad
y a contra golpe la estela de aire
y paz, como un arco la inmediatez.

Construyo en mi garganta una
Ecuación, me falta el aire tanta montaña y yo
Anonadado con el sonido nefasto
Del pájaro y su nido.

Luis JH (c) copyright 2012.

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